jueves, 29 de julio de 2010

PERDÓN


PERDÓN

“El perdón es la fragancia que derrama la violeta en el talón que la aplastó.” - Mark Twain



La niña se miraba las uñas.

La huérfana estaba siempre

veinte años atrás.

Se sentaba a llorar

porque nadie conocía su nombre.

Se quejaba de la pálida hechura del cielo,

de las pirámides de hojas secas.

Se quejaba porque nadie la había arropado,

ni le había contado el cuento más bello del mundo,

ni la había hecho tragar caldo de pollo

como hacen las mamás en las películas.

Se quejaba por lo hecho y lo deshecho.

Siempre.



La niña y la huérfana eran una

y no sabían perdonar.

Tenían un dolor de pie y sin armadura

que se mezclaba a veces

con dientes de leche extraviados,

con dibujos que no adornaron paredes,

con ese hueco donde hubo un por qué.

Ese hueco en el pecho.

La niña y la huérfana eran una

y no sabían perdonar.

Perdonar es como acariciar un pájaro de terciopelo,

como revisar palmo a palmo la memoria

para arrancar las malas hierbas.

Pero ellas no sabían.



Fueron esa mujer

que jamás pudo extender la mano

para borrar las malas artes

escritas en los muros de su historia.



Al final,

se pudrieron en la tierra como cualquiera.

Y el viento no supo qué decir.



Qué lástima.




domingo, 25 de julio de 2010

OTRO FINAL


OTRO FINAL
 
 
 
Canta una piedra
 
en un recodo umbrío de la noche;
 
una piedra hurta mi voz
 
y bloquea
 
el recinto vital de mi garganta.
 
 
 
Él me mira por primera vez,
 
como si fuese una extraña.
 
 
 
Abandono el discurso al desposarme
 
con un silencio espeso;
 
he prescindido de todos los recuerdos.
 
 
 
A la orilla de este hombre
 
que no amo
 
me detengo a aprender
 
el devaluado oficio de la muerte.
 
 
 
Antes de partir hacia otra piel
 
recojo mi cadáver
 
expuesto sin pudor
 
a la curiosidad malsana de las estrellas.



Arte:   Michele Lynch

2º Mención de Honor Poesía, Certamen Literario Internacional Hispano Americano “León Gerardo Gallucci”, Club de Leones Distrito “0”-4, Ciudad de Buenos Aires (2007)

2º Mención Especial Poesía – “IV Concurso Internacional de Poesía y Narrativa en CD 2006”, Instituto Cultural Latinoamericano, Junín, Bs. As. (2006)


viernes, 23 de julio de 2010

ASÍ SON LAS COSAS


ASÍ SON LAS COSAS 

“La mano de la enamorada del viento  acaricia la cara del ausente.”  Alejandra Pizarnik   
 


Así son las cosas.  

Él se va, pero siempre vuelve.  

Como el mar con la luna entre los dientes.  

Como este viento inmenso  

que desmiente al verano.  

Entonces la memoria nace  

entre mis dedos de agua.  

Deshago pañuelos de llovizna.  

Here comes the sun.  

Sería un pecado darle la espalda.  

Sería consentir otro naufragio  

(otra falta de amor entre mis piernas).  

¿Quién cumpliría entonces  

con la esperanza ciega  

de las arañas que tejen los rincones?    



“Los muertos no están muertos.  

Los muertos caminan el amanecer.  

Hay un instante de luz que los toca  

y los hace visibles,  

palpables.  

No duermas hasta tarde.  

Ellos esperan los gestos.  

Las antiguas palabras.”   
 


Así son las cosas.  

Él se va, pero siempre vuelve.  

Danza su instante de luz.  

Caballero con el pelo hasta los hombros.  

Caballero con la sangre detenida  

apaciguando bestias.   
 
Casi nunca lo veo.  

Duermo hasta tarde.  

La mañana es un misterio demasiado grande  

para una mujer que pide límites.  

Pero él sabe que lo sé,  

que lo adivino,  

y me deja un “nosotros”,  

un muro tembloroso,  

un agujero doblado,  

entre el sueño y mi almohada. 



Arte: "Vapour", Stacey Ann Borg

Del poemario "Todos los hombres que me amaron", Ediciones Literarte, 2012


miércoles, 21 de julio de 2010

MAKEMAKE* DIOS CREADOR

MAKEMAKE* DIOS CREADOR

En el principio Makemake estaba solo.
Reinaba sobre todo lo existente,
aquello que de alma carecía:
la tierra, el mar, el viento, el alba y el ocaso.
Apenas había un pájaro enlazado
a su sombra,
un perfume de sal mojando sus palabras
cantadas para nadie.
Añoró el dios al hombre:
derramó su simiente
sobre las rocas muertas y los acantilados
y en las piedras no hubo ni siquiera un destello
que la vida augurara.
Derramó su simiente sobre el agua marina
y un pececillo vano
nació de cada gota de su semen vertida;
derramó su simiente en la bendita tierra
que es hembra y es promesa,
y el fruto del encuentro fue aquel hombre añorado.

En el principio el hombre también estaba solo.
Derramó Makemake su simiente divina
en la costilla izquierda de su hijo dormido,
y así fue la mujer,
y fue al primer encuentro,
y fue la poesía.

*Dios creador, el más importante del orden religioso local.

Del poemario "Ojos que miran al cielo", Ediciones Amaru, 2007 

domingo, 18 de julio de 2010

MALA PRAXIS


MALA PRAXIS
 
 
 
Ciertas veces me sugieren
 
o me gritan
 
que mis palabras cortan
 
como si fueran siniestros escalpelos.
 
Mi cuerpo
 
-lo confieso-
 
también corta y desgarra,
 
pero los hombres lo ignoran
 
hasta que suben a él
 
y se degüellan
 
con el filo vertical de mis rodillas.
 
 
 
Cuando se van de mí,
 
algunos piensan
 
que salieron ilesos
 
del quirófano de mis ensoñaciones.
 
No es verdad:
 
corté sus corazones en trocitos
 
y sangran de manera tan profusa
 
que sus prendas íntimas son siempre
 
horriblemente rojas
 
y rojas son las camas donde blanden
 
sus sueños cada noche,
 
y no aman a otras:
 
me desaman.
 
 
 
Unos vuelven, a veces,
 
a reclamar por tanto corte avieso.
 
 
 
Pero jamás les abro la puerta,
 
porque estoy ocupada
 
limpiándome la sangre de las manos
 
con un trapo que no perdona vidas
 
y llorando a los gritos
 
con los zombies
 
de otra película atroz de George Romero. 
 
 
 
Por favor, no me molesten.
 
 


Arte:  Sas Christian

Poema publicado en el "Diario de los Poetas" Nº  35 presentado en el Bar Urbano del barrio de Monserrat, CABA, Agosto 2008


jueves, 15 de julio de 2010

NOCHE

NOCHE  

En el hogar de las piedras atentas
la noche abre
 las impalpables puertas del enigma.
Los rubios esqueletos
de los hacedores de estatuas
aguzan sus oídos
para percibir aquello que callan
las voces celestes de los vientos.
Hay en la desierta ensenada
un aroma vehemente de atunes
y sudor masculino;
en el cielo insular las estrellas
reverencian la liturgia de las sombras.
El amor estalla
 en el íntimo aislamiento
 del triángulo perfecto
con la púrpura violencia de los brotes
que quiebran con vocación milagrera
la verde monotonía del volcán dormido.
El amor se agita,
se derrama y se apaga.
Después,
sólo queda el silencio.   


Arte: "Milky Way over Rano Raraku", Manel Soria
 Del poemario "Ojos que miran al cielo", Ediciones Amaru, 2007 

domingo, 11 de julio de 2010

PAISAJE MARINO



PAISAJE MARINO


Síntesis de lo ancho y lo profundo

el mar no auxilia a los desdichados

que tejen con algas sus mortajas;

no se arrodilla ante las pétreas máscaras;

no construye parábolas errantes

de perfiles mesiánicos.

El mar no honra sus votos de silencio:

ruge y quebranta

la pasiva resistencia del aire;

subsiste y crece,

ciudadela de azules inconfesos.



El cangrejo de pinza irrevocable,

el pulpo alborozado,

la elemental caracola migratoria

se dan cita en el azul recóndito

que subsiste y que crece,

y el día cae en lo ancho y lo profundo,

y la marea advierte

que la noche se instala en nuestros huesos,

que la mañana es un bote precario,

un sedal que se rompe,

una saeta de escamas luminosas,

un dolor, una incógnita.



Arte: "Ahu Te Pito Kura (El ombligo del mundo)"José Ignacio Roncal
Del poemario "Ojos que miran al cielo", Ediciones Amaru, 2007 

Poema publicado en el Cuadernillo del Taller Literario del "Centro Cultural Alejandra Pizarnik", 2006

2º Premio Poesía “Tercer Certamen Internacional de Poesía y Cuento Breve Cosme Sebastián Reniero”, Municipalidad de Avellaneda, Avellaneda, Santa Fe (2007)
 

domingo, 4 de julio de 2010

POEMA IV ("ASÍ TE AMO")


POEMA IV ("ASÍ TE AMO")


Cuántas pasiones me anduvieron,

cuántos besos se acumularon


sobre el polvo y el silencio,


sobre las antiguas arañas tejedoras


de encantamientos inútiles.


Cuántas palabras


-inocuas o letales-


traicionaron su etimología


para llamarme amada.


Cuánta marcha fatigada


por bulevares, caminos


y cementerios,


por pieles oxidadas y bocas tardías.


Todo para llegar


al prodigio de esta hora,


a mi cintura soberana partida


como un pan alegre,


al aleteo perfecto de tu beso.




Arte:   Liz McKay

Poema publicado en el blog "Puerto de poetas"