martes, 30 de abril de 2013

MAXIDARÍO


MAXIDARÍO

A Maximiliano Kosteki y  Darío Santillán, luchadores sociales asesinados en 2002 por la policía bonaerense 

“La mano sabe que no tiene tiempo y apresura sus uñas para siempre.” - Juan G. Ferreyra Basso



La vida ignoraba que no quedaba tiempo.

Improvisaba un padrenuestro de crispadas mariposas.

Gritaba el ruedo harapiento del cielo.

Decía la fábrica con las piernas rotas,

el paladar exiguo de las constelaciones

Renunciaba al pan quemado de la angustia.



Un relámpago  alto incineró

el cordaje alucinado de la sangre.

Deshizo la dúctil médula de miel,

se ensañó con el polen de los huesos.

Disolvió el dulce cáliz de besos y de abejas.

Así cayeron los cuerpos: como barandas agotadas.

Cerca de un puente blanco de sed.

Doloroso como los pies de la lluvia.

Así se hizo la noche: desmintiendo una mañana de invierno

que ofrendaba  sus temblores de escarcha.



Maxidarío.

Dos navegando la escasez del milagro.

Dos  devorando los manjares  de la muerte.

Uno en el ebrio clamor de la catástrofe.

Oliendo, debajo de la pólvora,

un manojo apurado de pétalos,

todas las flores que tocaron sus manos.

Empañando los costados de la luna

con el recuerdo vivo de sus hembras.

Renunciando al balance vertiginoso de las uvas.



Maxidarío.

En la calle, en la estación, en los adioses.

Dos en la mira siniestra del verdugo.

Uno en la esperanza repetida del canto.





Maximiliano Kosteki y Darío Santillan fueron dos militantes del Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD) asesinados a sangre fría por efectivos de la policiales el 26 de junio de 2002, en el marco de una brutal represión por parte de la Policía Bonaerense, la Policía Federal, la Gendarmería y la Prefectura Naval desplegada con la intención de sofocar una protesta que se desarrollaba en las cercanías  del Puente Pueyrredón. Fueron ejecutados en las inmediaciones de la estación de ferrocarril de Avellaneda, hoy rebautizada con sus nombres.



Arte: Graffiti en las inmediaciones del Puente Pueyrredón (Avellaneda)

2º Premio Poesía XXVII Concurso Literario Ciudad de Lobos "Miriam Miguens”, Emisora EL 10 Lobos, Lobos, Bs. As. (2012)


lunes, 29 de abril de 2013

CIERRE DEL 26º SALÓN ANUAL DE POESÍA ILUSTRADA Y PINTURA POETIZADA DE EDEA, NOTA DE "LA CIUDAD DE AVELLANEDA"


En forma brillante EDEA cerró su 26º Salón Anual de Poesía ilustrada y Pintura Poetizada

Fue el pasado viernes en el Salón Dorado del Teatro Roma de Avellaneda.

El pasado viernes 26 de abril, EDEA -Encuentro de Escritores de Avellaneda- cerró su 26º Salón Anual de Poesía ilustrada y pintura poetizada llevado a cabo en el Salón Dorado del Teatro Roma de Avellaneda, ante una numerosa presencia de escritores, pintores, familiares y amigos de los expositores y seguidores de esta entidad señera de la cultura avellanedense.
Las obras expuestas y la calidad de las poesías que las ilustraban, fueron referentes del nivel artístico que aunados, mostraron los valores culturales que encierra nuestra ciudad.
Dieron comienzo al acto las palabras de bienvenida de la presidenta de la institución, la escritora Elsyster Sánchez Barberena, quien presentada por la secretaria, la poeta Elba Gallenti, recordó sintéticamente a los creadores de este evento, señalando la importancia que tuvieron para el mismo, el primer presidente de la institución, el doctor Dante Emanuel, los escritores Antonio Nelson Romera, Francisco Castañeda Guerrero, Ethel Pérsico, Ana María Cacciabue y muchos más, quienes con mirada visionaria, iniciaron esta singular caravana de arte que año tras año engalana el Salón Dorado del Teatro Roma.
En forma impecable fue desarrollándose el acto bajo la conducción de la escritora Darcy Tortonese, con la lectura de las poesías referidas a las obras pictóricas y la entrega de diplomas y catálogos. La velada se prolongó con las palabras del Secretario de Cultura, Educación y Promoción de las Artes, Sr. Antonio Hugo Caruso y culminó con el habitual brindis.
Los participantes de este Salón fueron: Artistas Plásticos: Brígida Nocera, Claudia García, Diana De Mendonça, Elba Beatriz Gallenti, Franca Petrone, Gladys Maidán, Gladys Scholz, Graciela Vicini, Guillermo Manfredo, Gustavo Alonso, Hilda Gallardo, Laura Zangaro, Marta Baratta, Mónica Porto, Nidia Bogg, Rosana Porral, Rosana Witman y Silvia Gallenti.
Poetas: Amalia Linares, Claudia García, Claudia Vázquez, Cristina Osimani, Elba Beatriz Gallenti, Elba García, Elsyster Sánchez Barberena, Gina Mustafá, Graciela Moreno, Graciela Vicini, Judith Gómez Bas, Mena Máscolo, Nora Díaz, Raquel Fernández, Rosana Porral, Sarah Petrone, Silvia Altamir y Stella Maris Sánchez.



miércoles, 24 de abril de 2013

CÁNCER


CÁNCER

A Jennifer y Angelo



Cuando ella derramaba en mi boca

sus  apetitos, sus sudores, sus  vertientes;

cuando ella hacía la vida en mi boca,

hacía la miel, hacía las abejas;

cuando ella se multiplicaba en mi boca

y era todos los horizontes,

todas las brújulas, todos los zodíacos

-una pócima de estrellas que hervía,

un gesto de saliva escaldada-;

cuando ella se expandía en mi boca

como un Universo de uvas y humo,

los pájaros ya bajaban la voz

y empezaban a adelgazarse.

Empezaban a convertirse en una cinta de insomnio



Delpoemario "Cierta condición nocturna", GPU Ediciones, 2013 
Mención de Recomendación Concurso Guka 2013, Revista Guka, Biblioteca Nacional, Ciudad de Bs. As. (2013)


sábado, 20 de abril de 2013

VILLA 31


VILLA 31



El sol amontona escombros.

Imparte

su quemadura incurable,

su hechizo del polen.

su retal palomas incendiadas.



Al borde del musgo y el rocío,

del polvo que se imprime

en el esqueleto del día,

el libre albedrío de un perro

se bebe una caricia perdida.



Una pelota,

una botella de cerveza a destiempo,

el grito de una madre.

Aquello que es mi barrio se desliza

en el labio celeste del verano.

Se descalza en los charcos.

Se sube a los carros y a los besos.

Aprende de memoria cada gesto,

cada pulsión de hambre.



Un curita rubio

le pide a Dios

el pan nuestro que nos roban.

Los demás,

entre mate y mate,

dialogamos con los pájaros.




 Arte: "Buenos Aires, Villa 31", Cecilia Koppmann

2º Premio "Juegos Florales de Verano 2013 -Mis Escritos", Ediciones Mis Escritos, Ciudad de Buenos Aires (2013)


martes, 16 de abril de 2013

LA QUE COSE Y DESCOSE


LA QUE COSE Y DESCOSE



La muerte no da 

puntada sin hilo. 

La muerte cose y descose 

fragmentos íntimos. 

La mujer que fluye 

barre la memoria 

debajo de la alfombra. 



Ella vaga, 

por los márgenes de la herida, 

una botella rota 

donde el mar se suprime. 

Pero no duele. 

Las acuarelas se lavan, 

no importa lo mucho 

que protesten las piernas. 



La muerte descose, 

descose, 

descose. 

Arruga la boca 

cuando da el zarpazo. 



La mujer que fluye 

tiene la cara

apretada contra el asfalto. 

La muerte viste de azul 

y le descose la culpa. 

Para que no sepa. 



Una hemorragia 

de sombras 

se instala 

en la carne abierta. 



La muerte cose y descose 

fracciones íntimas. 

El hilo se corta 

por lo más fino. 



El golpe es rudo.

La sangre, tan pequeña. 




Arte: Tom Bagshaw


 

domingo, 14 de abril de 2013

LA ESTACIÓN


LA ESTACIÓN


"No todos saben cantar, / no todos saben ser manzana/ y caer a los pies de otro." - Serguéi Yesenin



Sucede que yo

me subí a un tren que no era el mío

y desemboqué en una estación extraña

donde tres o cuatro tipos muertos

me miraban de reojo,

mientras hundían sus bocas rotas

en la espesura del vino.



Sucede que yo

me acerqué a preguntarles

para qué lado quedaba el verano

y el más muerto de todos

-el más borracho-

me dijo que el verano no existía

y que más valía ahogarse en vino

que en lágrimas.



Sucede que yo

pedí disculpas torpemente

a esta siniestra rosa de los vientos

de carne vencida

-que, además, estaba en huelga-

y me senté en el andén

a esperar que el sol se diera por aludido,

de una vez por todas,

y dejara de llover.



Sucede que yo

terminé tan borracha

como esos tres o cuatro tipos muertos,

asustando a las muchachitas idiotas

que se suben a trenes equivocados

y corren detrás de hombres que nunca

-nunca, nunca, nunca-

saben cantar.



“El amor no existe, nena.

Y más vale ahogarse en vino

que en suspiros”,

suelo decirles con mi voz alcohólica

a las mujeres con vocación de manzana

que se arrojan a los pies de un macho atroz

y ahí se pudren,

como si nada.



Sé que las estoy condenando

a quedarse detenidas para siempre

en la estación de los desengañados.



Pero, la verdad,

me encanta lo que hago.




Arte: "Mujer con maleta", Karen Medina "Yamsan"

Recomendación del Jurado Poesía V Certamen Literario Ruinas Circulares, Ediciones Ruinas Circulares, Ciudad de Bs. As. (2013)

Poema publicado en el e-book Raquel Fernández - Selección de Poemas , Biblioteca de las Grandes Naciones


lunes, 8 de abril de 2013

EL BAILARÍN DE LA LUNA


EL BAILARÍN DE LA LUNA

“Todos responden a la Necesidad. Oh, ese alarido sinfónico de mil voces que se esconden, el grito de la propia Necesidad, la entidad, el observador silencioso, algo que está frío y quieto, que se ríe, el Bailarín de la Luna.” – Jeff Lindsay, “Darkly Dreaming Dexter”



La muerte es circular

como la ronda de la golondrina:

empieza en él,

termina en él.



No es el océano.

No es cielo.

Es la bestia que anhela

reconciliarse con la niebla.

El mugido que busca

una boca para huir.

Una lengua

para marcar pertenencia.

La pulsión encajada

en los bordes justos.



La mano despierta,

no duda,

es una llaga de rasgos afilados,

un buitre que se precipita.

La mano se apodera del destino.

Lo amasa,

lo amansa.

Lo encierra

entre cuatro paredes de sangre.

Desata el acero virgen:

cada vez es la primera vez.



Sin manchas en las paredes.

Sin cuerpo del delito.

Los monstruos educados

siempre recogen sus juguetes.



La noche se completa

en el jadeo

cuando una luna roja,

hinchada como el sexo

de un mendigo idiota,

estalla en todas partes.




 Arte:  "Each morning she would pray", Marilyn Manson

Del poemario "La antigua enfermedad del otoño", Ediciones de la Iguana, 2011


miércoles, 3 de abril de 2013

JARDINES DIVIDIDOS


JARDINES DIVIDIDOS 

A Jim Morrison 

"Están esperando para llevarnos dentro del jardín dividido. ¿Sabes
cómo de pálida y lasciva, aterradora, viene la muerte en la
desconocida hora?"
Jim Morrison
 


Entonces el pequeño hermano

del unicornio y de la Muerte

vomita un chorro de mariposas.

Cuando las bestias sagradas

se aparean en el viento

y la boca es un desierto

estrangulado de luz.



Entonces las mariposas amarillas

se descalzan en la arena

y  el lagarto desmadrado

(la lagartija dorada)

gira en el rumbo del fuego

(los brazos alzados al estúpido cielo

y un collar de cuentas profanas

como dientes caníbales).

 
 
Entonces el pequeño dios

(Dionisio con sexo de racimo de uvas negras)

eyacula en la boca del poema.

 Se excede, como la primavera.

 Alucina en un febril verano indio

con alas donde había hombros

y garras

para asir la tormenta.


 
Entonces

 alguien tiende la mesa en Otro Reino

y espera

que las paredes transpiren sus fantasmas

para que empiece la fiesta.



Del poemario "La antigua enfermedad del otoño", Ediciones de la Iguana, 2011