domingo, 13 de septiembre de 2015

SUCEDE EL HAMBRE


SUCEDE EL HAMBRE

A Néstor, a Oscar, a tantos

“El hambre es el primero de los conocimientos:
Tener hambre es la cosa primera que se aprende.”
Miguel Hernández



En otras bocas,

en otros cuerpos injuriados

por látigos de humo,

en otras vísceras cayendo de rodillas,

sucede el hambre.



Sucede puntualmente,

con infalible cadencia de almanaque.

Sucede cada día.

Acampa en los orígenes del alba,

se acuartela en la noche.

Cubre su desnudez de luna agria

con un tendal de moscas.



El hambre

es una mordedura de gusano,

una pisada de corcel siniestro,

un zarpazo de lobo.

Es un estómago y su ruido de cenizas,

su ruido de  pájaros temibles

riñendo con la nada.



Nosotros,

correctos hasta el tuétano,

pagadores de impuestos,

católicos, apostólicos, romanos,

un poquito cristianos,

dormimos con un pan bajo la almohada

y otro pan bajo el brazo.



Pero el hambre sucede.

Sopla su aire viciado

en el desvelo austero de los huesos.



Nos duele casi nada,

algunas veces,

como una media sonrisa de alfileres.



Pero si trae la muerte de la mano

nos duele casi tanto.




 Arte: "Juanito durmiendo", de la serie "Juanito Laguna", Antonio Berni



2 comentarios:

  1. Al hambre. Eterna vergüenza de este mundo nuestro.

    Niño con hambre.
    Si la luna tuviera
    pechos de madre...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué palabras tan bellas, María Socorro! Ojalá laspalabras pudieran paliar tanto dolor.

      Eliminar