viernes, 29 de abril de 2016

lunes, 25 de abril de 2016

ECOTONO


ECOTONO



I


Hago un largo destino:

dialogar el silencio,

monologar el silencio.

Repetir el fuego

de mis visiones iniciales.




II


En mi casa

los muertos y los vivos somos márgenes

de la idéntica herida:

no nos tocamos

pero latimos juntos.

Nos miramos.

Nos predecimos.

Intentamos lugares.




III


A veces me sacudo

el miedo luminoso

que me priva de abrazar

a los seres que fueron en mí.

Entonces,

la herida se cierra y yo repito

mi acto de inocencia:

aprender a dormirme cada noche.




IV


En mi casa

los muertos y los vivos

pedimos desnudez a gritos.

Y esperamos nacer.

Por eso compramos

comida y flores

y tendemos las camas

con sábanas limpias.




V


Hablo como una mujer,

lloro como una mujer,

pero soy el límite.




Arte: "Rafu-sen", June Leeloo


sábado, 23 de abril de 2016

A CIERTA HORA


a cierta hora

(el límite de la palabra)


María Laura Copié: Poeta, Integrante del prestigioso Grupo "Las Pretextas".

Raquel Graciela Fernández: Recibió mas de 70 premios nacionales por su actividad poética.

Rafael Gabino Britez: Profesor de Literatura, Periodista; publicó diferentes títulos, reside en zona sur.

María Sol Pastorino: Psicóloga, escribe poesía y narrativa, lectora voraz, interesada sobre todo en la literatura femenina, ensayo y filosofía (reside en Barcelona).


Escuchanos en vivo o en diferido por www.enlaotrapuerta.com.ar

(Auspicia Ediciones Ruinas Circulares)



viernes, 22 de abril de 2016

"LA POESÍA QUE VISIBILIZA LO QUE LA SOCIEDAD OCULTA" POR CECILIA MARENZI

La poesía que visibiliza lo que la sociedad oculta

Raquel Graciela Fernández, poeta, vecina de Villa Domínico, Avellaneda, pone en palabra el obligado silencio al que fueron condenadas las víctimas de violencia de género. ‘Interrumpidas’ su obra más conocida, toma la palabra de las asesinadas. Raquel ha sido reconocida en más de cien premios nacionales e internacionales y nombrada como Personalidad destacada de la Ciudad de Avellaneda por el Honorable Concejo Deliberante de esa localidad.

Por Cecilia Marenzi



LA POESÍA QUE VISIBILIZA LO QUE LA SOCIEDAD OCULTA

"Yo no sé si es su poesía, yo no sé si es porque es de Avellaneda, yo no sé si es porque leerla es un duro placer, pero ahí está, es nuestra poeta. Un lujo haber tenido la suerte de estar en el lugar correcto en el tiempo correcto."
Héctor Gurvit


jueves, 21 de abril de 2016

CRÓNICA DE UN FINAL ANUNCIADO


CRÓNICA DE UN FINAL ANUNCIADO



  Se cansó de los baldes con agua sucia 

y de las escobas  sin licencia para volar. 

Se cansó de que los ángeles 

nunca se dieran una vueltita por el mercado 

y de los tres niñitos rubios 

colgados de sus polleras. 

Se cansó de administrar el templo 

donde su tiempo y su poesía 

se vendían por tres monedas escuálidas. 

Se cansó de la postergación de la primavera: 

bien entrado noviembre 

en la geometría agónica de su cama seguía nevando. 


  
Él le reprochaba, a veces, 

su monotemático olor a tabaco. 

Ella no dormía. 

  

Se cansó. 



No quería ni jabón en polvo, 

ni bicicletas, 

ni recetas de tartas indigestas, 

ni arbolitos navideños. 

Y eso era lo que le daban. 

  

Apoyó el cañón en su sien. 

Contó hasta diez.



Se estremeció 

la totalidad del cuerpo. 


  
Una mosca la distrajo. 


  
Al salir, ni siquiera cerró la puerta. 

  

Eso sí: dejó la mesa tendida 

y un pollo cocido en el horno.




Arte: "Женский крест / Cruz femenina / Female cross", Yulia Napolskaya

3º Premio Sección Poema 15º Concurso Nacional en Poema y Narrativa de Azul, Secretaria de Cultura y Educación de la Municipalidad de Azul, Azul, Bs. As. (2016)



sábado, 16 de abril de 2016

ENVIDIA


ENVIDIA


Si te dijera que envidio tu dolor

no me creerías.

Me mirarías como si estuviese loca.

Como si mi cordura,

esa  fina soga de palabras sacadas del peor libo de autoayuda

donde cada noche cuelgo a secar pájaros,

por fin hubiera perdido la batalla.



(Te envidio porque mis pájaros están empapados

con la saliva de los besos que no di y que no me dieron,

con las lágrimas que no lloré abrazada a la almohada,

con el perfume que no me puse para correr a los brazos de quién.



Te envidio  porque los poemas que una escribe

cuando no está enamorada no le gustan a las chicas como vos,

ni a las señoras que remojan su rutina en pasiones turcas

más baratas que la de Antonio Gala,

ni a mi mamá,

ni a los jurados de los concursos de poesía,

por lo menos a los de la SADE).



Si te dijera que envidio tu dolor,

no me creerías.

Incluso me odiarías un poco.

Vos sufriendo y yo

jactándome de que mi corazón

cruzó una línea de la que no se vuelve.

Una línea de hojas  arrugadas en mi jardín,

de mariposas desabrochadas del vuelo en el porche de la casita

donde juego a ser la tatarabuela de Barbie,

de cucharas y cucharones muertos

en el orden aterrador de mi cocina.

Así que no te lo voy a decir.

Ni ahora ni nunca.



Para que no sepas que después viene lo peor,

vienen los años con su estúpido bullying,

y todo se convierte en el Armagedón de los sentidos,

en  un agujero negro que se traga la fosforescencia del sexo,

en un kilo de milanesas de peceto cortadas finitas.

En la desazón de no tener nada para hacer

un viernes a la noche.

Ni siquiera llorar abrazada a la almohada.



Ni siquiera llorar.




Arte: Mylene Farmer, Peter Lindbergh


jueves, 14 de abril de 2016

PAULINA


PAULINA

« Soudain je retourne à la nuit avec mes chaussures d`eau. »
Mía Gallegos

Maintenant que ses jus ont été consommés,
que s’est achevé la patience de sa chair,
que ses martyres ont commencé le chemin
où guette
la petite férocité des scarabées,
Il nous reste seulement un nom.
Son nom.
Et on le répète avec la jalousie de la prière,
avec  la précision obstinée en souvenir.

Il nous faut l’assembler
Il nous faut refaire son corps.
Reconstruire ses jambes perdues,
emboîter  sa ceinture dans la mémoire,
nettoyer ses yeux conjugués de boue.
Il nous faut sentir une femme,
savoir une femme,
crier une femme.
Pas un objet.
Jamais un objet.
Jamais une poupée décorée à coups,
une poupée bleue de calamitées,
facile à égratigner
facile à casser.
Oubliable
comme une marionnette faite de rien,
d`aquarelles délébiles
de caprice.



Paulina Lebbos a été assassinée dans la nuit du 26 février 2006. Elle été sortie danser à la discothèque Gitana, à Tucuman, avec sa meilleure amie, Virginia Mercado. Au retour, elle a accompagné son amie chez elle et s´est dirigée vers la maison de son petit ami, César Soto, mais elle n’est jamais arrivée. Son corps à été découvert le même jour : elle avait été torturée, violée et étranglée. On suspecte que son odieux crime ait été commis par ceux appelés « les fils du pouvoir », comme le fût celui de Maria Soledad Morales à Catamarca le 8 septembre 1990.
  

PAULINA

«De pronto vuelvo  a la noche con mis zapatos de agua.»

Mía Gallegos

Ahora que sus jugos han sido consumidos,
que se agotó la paciencia de su carne,
que sus martirios iniciaron el camino
donde acecha
la pequeña ferocidad de los escarabajos,
sólo nos queda un nombre.
Su nombre.
Y lo repetimos con celo de oración,
con obstinada precisión de recuerdo.

Tenemos que armarla.
Tenemos que rehacer su cuerpo.
Reconstruir sus piernas extraviadas,
encajar su cintura en la memoria,
limpiar sus ojos conjugados de barro.
Tenemos que sentir una mujer,
saber una mujer,
gritar una mujer.
No un objeto.
Nunca un objeto.
Nunca una muñeca decorada a golpes,
una muñeca azul de calamidades,
fácil de rasgar,
fácil de romper.
Olvidable
como una marioneta hecha de nada,
de acuarelas delebles,
de capricho.


Paulina Lebbos fue asesinada en la noche del 26 de febrero de 2006. Había salido a bailar al boliche Gitana, en Tucumán, con su mejor amiga,Virginia Mercado. Al volver, dejó a su compañera en su casa y se dirigió a la casa de su pareja, César Soto, pero nunca llegó. Su cuerpo apareció ese mismo día: había sido torturada, violada y estrangulada. Se sospecha que su horrendo crimen fue cometido por los llamados «hijos del poder», tal como lo fue el de MaríaSoledad Morales en Catamarca el 8 de septiembre de 1990.


Traducción: Fabienne Nouvelot 

Arte: Joana Haber


domingo, 10 de abril de 2016

SUSAN Y DAVID O LO QUE NO FUE


SUSAN Y DAVID O LO QUE NO FUE


El útero no es un reloj

pero después de casi cuarenta años

de llevar la sangre

como un ramillete de flores,

como un anillo rojo para desposarme con la belleza,

después de casi cuarenta años de sangrar y sangrar

para terminar en nada

te digo

que mayo es un cáncer dorado masticando sueños,

que mayo me puso la tapa,

y qué importa que no haya un tic tac

si el tiempo se acaba.



Pensaba en un hijo y no fue.

Tampoco fue el amor descalzo en el parque,

la incondicionalidad,

ese espejismo idiota de los veinte años,

nos amamos, nos amamos, nos amamos,

nos morimos amándonos.

Mentira, claro que es mentira,

al final estamos todos solos.

Ojalá que esto sea apenas un porro y una mala canción.

Un poema mediocre y dos lagrimitas.

Ojalá el dolor sea, simplemente, 

un camino de regreso a casa.



Pensaba en un hijo y no fue.

Pero qué importo yo.

Qué importa el ramillete de sangre seca.

Qué importa subir de peso

y cerrarle las piernas al deseo.

Pensaba en un hijo y no fue,

pero vos fuiste un hijo cuando no lo pensaba

(cuando el sexo no desembocaba nunca

en un golpe de insomnio afilado

como una cuchilla de afeitar)

y ahora tengo que decirte que Susan y David

y las películas llorosas de HBO

son cosas que no son y no fueron.

Que  la primera novia es un examen perverso

que siempre se reprueba

(pero la última palabra no está dicha,

van a reencontrarse dentro de veinte años

cuando ella esté hasta la coronilla del marido,

para eso sirven las estúpidas redes sociales,

y ahí depende de vos,

sacate las ganas o vengate,

yo creo que vengarse siempre es mejor,

por eso escribo poesía).


Pensaba en un hijo y no fue.

Vos pensabas en un amor y no fue.

El útero no es un reloj

y la vida tampoco

pero sé que esta noche vas  a atragantarte

con agujas perversas,

con segunderos y minuteros,

y vas a vomitar

hasta quedarte limpio de todo,

limpio, limpio,

como cuando te pusieron por primera vez entre mis brazos.

Inmaculado.

Vas a vomitarla.

Ya lo viví,

esto también pasará,

te lo juro.

Y habrá una segunda novia,

y una tercera.

Y voy a odiarlas a todas.


Voy a odiarlas a todas en nombre de Susan y David,

en nombre de a  shadow hanging over me,

over you,

maldita “Yesterday”,

malditos Beatles pero qué consuelo,

qué fabuloso réquiem para Susan y David,

y para esa chiquita,

esa cosita de nada,

no sé,

no me acuerdo cómo se llamaba.