viernes, 30 de septiembre de 2016

CHICAS CORRECTAS


CHICAS CORRECTAS 

 A Adriana 


Nosotras,  

las que sí crecimos con Videla;  

las que supimos que el silencio es salud  

cosiéndole y descosiéndole la boca a las muñecas  

a la hora en que la abuela dormía la siesta;  

las que fuimos mujeres maravilla, mujeres biónicas,  

mujeres desnudas debajo de guardapolvos tableados,  

mujeres húmedas, mujeres aburridas;  

las que aprendimos a no pisar el césped,  

a poner la basura en su lugar,  

a cederle el asiento a las embarazadas y a los ancianos,  

a descender por la puerta trasera;  

las que levantamos la mano cuando queríamos hablar, 

cuando queríamos hacer pis,  

cuando queríamos llorar a los gritos;  

las que cosimos, bordamos,  

abrimos algunas puertas y nos tragamos las llaves de otras;  

las que acunamos bebés de Yoli Bell,  

bebés de ilusión, bebés de verdad;  

las que nunca tuvimos sexo con dos hombres a la vez,  

o con tres o con cuatro;  

las que jamás nos teñimos el pelo de rosa  

ni cultivamos una plantita de cannabis en la terraza  

queremos saber  

en qué nos equivocamos.  



Arte: Dos niñas paseando a sus muñecas en  cochecitos de bebé. La imagen fue tomada en 1941 en Caldwell, Idaho.

Del poemario "Pretty in pink" (2016)


miércoles, 28 de septiembre de 2016

TENDRÍAS QUE HABER SIDO VOS


TENDRÍAS QUE HABER SIDO VOS


Tendrías que haber sido vos.


Tendrías que haber sido vos

el rubio que me besó en el  ‘82

y me dijo sos la chica más linda de la escuela,

lástima que seas tan rara,

aunque por ahí ser rara es lo que te hace tan linda:

mientras las otras  se apretujan en el baño

para pintarse los ojos

vos  te quedás acá, mirando el  cielo de frente,

y te colgás del cuello hilos de mariposas,

cenizas de revoluciones,

canciones de Bob Dylan.


Tendrías que haber sido vos

el vecino con el que me tropecé a los dieciséis

y al que amé feroz y platónicamente

(es el hombre más lindo del mundo,

igualito a Paul McCartney,

no,  más lindo que Paul McCartney;

si no me toca me muero,

si me toca me muero también,

combustión espontánea le dicen,

es raro, pero pasa).


Tendrías que haber sido vos

el chico que me acarició la cabeza

cuando el amigo de Richard Gere  se suicidó en “Reto al destino”

y yo me puse a llorar desconsoladamente.

El que me compró un amanecer en la playa

y me dijo que ahí, en el sol,

iba a estar lo que quisiera ver, siempre.


Tendrías que haber sido vos el pibe de la fábrica,

el hermano de mi odontólogo,

el baterista de ese grupo ignoto que nunca llegó a nada,

el hombre que tiene los ojos del mismo color que los de mi hijo.


Tendría que haber sido otro

el que apareciera

cuando estuviera cansada de vos,

y me dijera que sí pero no,

que tal vez, si yo no tuviera que revisar cuadernos,

que tal vez, si nos hubiéramos conocido hace veinticinco años,

que tal vez en la próxima vida

cuando seas vos el mentiroso que me tome del brazo con  dulzura

y me diga al oído

sos la chica más linda de la escuela, la más sexy,

la que saldría seguro en la tapa de Playboy

si no estuviera siempre buscándole la vuelta a las canciones de Bob Dylan

y no fuera tan bajita.




Arte: "Alimentando el alma", Jesús Nodarse

Del poemario "Pretty in pink" (2016)

lunes, 26 de septiembre de 2016

MUJERES Y VIOLENCIA DE GÉNERO: MUESTRA DE CUADROS, FOTOS, POESÍA y MÚSICA




Con la poeta Cecilia González Gerardi

 Romina Meneghini, víctima y sobreviviente de un intento de femicidio; Karina Abregú, víctima y sobreviviente de un intento de femicidio; Sandra Barbosa, mamá de Nicole Kleen, víctima y sobreviviente de un intento de femicidio; Carolina Abregú, hermana de Karina Abregú, víctima y sobreviviente de un intento de femicidio; Fernanda Ludueña, trabajadora social; Belen Grumelli amiga de Carla Vallejos, víctima de femicidio


 Romina Meneghini, víctima y sobreviviente de un intento de femicidio; Karina Abregú, víctima y sobreviviente de un intento de femicidio; Sandra Barbosa, mamá de Nicole Kleen, víctima y sobreviviente de un intento de femicidio; Carolina Abregú, hermana de Karina Abregú, víctima y sobreviviente de un intento de femicidio;  Fernanda Ludueña, trabajadora social; Carla Gómez, trabajadora social; Belen Grumelli amiga de Carla Vallejos, víctima de femicidio


Con Carolina y Karina Abregú


sábado, 24 de septiembre de 2016

OBJETOS PERDIDOS


OBJETOS PERDIDOS

Los zapatitos que mamá me compró aquel día,
el día que papá murió.
Eran para ir a una fiesta.
La fiesta a la que no fui nunca.
La pileta de Darío y la Moni,
la intemperie gloriosa del verano,
el beso del agua.
Un tiburón imaginado y tantas risas. 
  
La vieja Hitachi color
que nos dejó indiferentes ante el Mundial ‘78
pero será, para siempre,
el escenario donde Queen tocó en 1981.
Y esa canción que no me acuerdo cómo se llamaba.
  
El paraguas que me olvidé en la escuela.
Algunas lluvias.
Algunos soles.
Algunas muñecas que sangraron
cuando yo empecé a sangrar
y se fueron desvaneciendo
a medida que el deseo
me regalaba un cuerpo.
Los poemas de Julia Prilutzky Farny,
las recetas de Blanca Cotta.
Las palomas, las galeras, los magos.
La carpa remendada que me convenció
de que no hay nada más triste en la vida
que un circo pobre bajo la lluvia.

Los zapatitos que estrené aquel día,
el día que te conocí.
Creo que los abandoné en un portal cualquiera
para que no me obligaran a salir a buscarte.

Tus ojos.





Del poemario "Pretty in pink" (2016)

martes, 20 de septiembre de 2016

MUJERES Y VIOLENCIA DE GÉNERO: MUESTRA DE CUADROS, FOTOS, POESÍA y MÚSICA


-Artistas Plásticos :
Caro Abregú
Damián Raquena APDH ( Asociación por los Derechos Humanos)
Kitty Rojas
Mía Tinte
Micaela Olivera Jost
Fernanda Ludueña
Silvina Do Prado
Candia Candelaria
Cecilia Solache
Artista David Guzmán dibujando y pintando en vivo

-Poesía:

Raquel Fernández - Libro: Interumpidas
Cecilia ETER-NAUTA
Clo Claudia Migliore
Silvana Aiudi
Paola Hipólito

-Fotografía:
Colectivo 24/3
Selección de fotos de Defensoría de Género
Jimena Valle Fotografía

-Música:
Ale Marino
Raza de Cobre
Canto Santiago Peryra Blanco
Baile Florencia Pereyra Blanco

Panel de sobrevivientes, víctimas de violencia de género y familiares:

Karina Abregú
Belen Grumelli, amiga de Carla Vallejos
Aixa Rossi, víctima de violencia institucional y robo de bebés



domingo, 18 de septiembre de 2016

PRETTY IN PINK


PRETTY IN PINK 


Todavía no tengo amantes. 

Tengo, sí, 

un sombrero donde guardo los nombres 

de todos los hombres que me quitan el sueño. 

Algunos son altos y rubios. 

Otros tienen la grosera costumbre 

de darme siempre la espalda. 

Todavía no tengo amantes pero tengo un vestido rosa 

y estoy desnuda debajo del vestido. 

Y debajo de mi desnudez están los hombres 

que me mojan el sueño. 

Podría tener amantes si quisiera. 


Todavía no tengo amantes. 

Tengo, sí, 

un mechón de pelo rubio 

para parecerme a Madonna 

y un cuerpo dulce como la lengua de las mariposas. 

El alfabeto del agua me nombra. 

Niña traspasada por el aguijón del alba. 

Heredera del sueño de los peces. 

Todavía no sé 

si quiero escribir poemas o quiero ser feliz. 

A veces siento que mi vestido rosa

es una mordaza.


Todavía no tengo amantes. 

Es 1986 y yo todavía no tengo amantes. 

Tengo un sombrero, 

tengo un mechón de pelo rubio, 

tengo un vestido rosa. 

A veces soy Molly Ringwald. 

A veces soy Kim Basinger.

A veces soy mi madre antes de que la vida 

le cruzara el rostro con una cicatriz de buenas costumbres.

A veces estoy vestida. A veces, desnuda. 

A veces estoy llorando. 

Podría tener amantes si quisiera.






martes, 13 de septiembre de 2016

NO SÉ SI TE ACORDARÁS DE MÍ


NO SÉ SI TE ACORDARÁS DE MÍ


No sé si te acordarás de mí.

Soy la que se olvidaba los besos

en el espejo del baño,

la que se olvidaba tu nombre abierto

en su diario de páginas rosadas,

la que se olvidaba el paraguas en la escuela

cuando a la mañana llovía

y al mediodía, no

(o sí llovía pero había que mojarse,

tiritar en la esquina con el rimmel corrido

y el pelo hecho un caos,

y ver pasar tus pupilas azules

entre risas y codazos).


No sé si te acordarás de mí.

Fuimos novios dos o tres meses

hasta que descarrilaron las hormonas

y nos asomamos

a la complicación del sexo.

Yo, toda desnudez llorando entre tus dedos.

Vos, pergeñando un cuento inverosímil

de ojos irritados por el sol de Palermo

(Mi mamá es mujer y hace cuarenta años que llora,

no se va a creer lo de Palermo, los botes y el sol.

Mejor le decimos que fuimos al cine a ver una película infame,

“Love Story” o “La última nieve de primavera”,

si no están en cartelera no importa:

mi mamá tiene una casa, tres chicos, un perro,

una pila eterna de ropa para planchar,

hace cuarenta años que no va al cine).


Yo sí me acuerdo de vos.

Te lo dije en veinte poemas y un mensaje de Facebook

que jamás me contestaste.

Todos mis ex amores se casaron

con mujeres celosas.

Y  yo tan obstinada

en ejercer la nostalgia.


Yo sí me acuerdo de vos.

Y te nombro.

Nombrarte es decir

luciérnagas en la boca.

Es mojarme con saliva o con lluvia

(con codazos y risas)

y volver a elegirte

entre tantos muchachos olvidados que flotan a mi alrededor

como globos de colores inflados con helio.

Ahora que digo que mi hijo está grande

para evitar decir que la que está grande soy yo.


Ahora que Heidi me suena a nombre de  actriz posporno

y el abuelito es Mick Jagger.



Arte: TOMAAS

Del poemario "Pretty in pink" (2016)

sábado, 10 de septiembre de 2016

TRECE AÑOS


TRECE AÑOS
A Adriana


Entonces
nos pintábamos los ojos a escondidas,
dibujábamos corazones en libretas de hojas rosadas,
llorábamos en la ducha
(llorábamos porque sí,
porque nada,
porque el mundo era demasiado mundo
y el cuerpo nos apuraba).

Yo tenía quinientas maneras de desobedecer
y vos,
quinientas maneras de decir que sí con la cabeza.
Yo subía dobladillos,
desabrochaba botones,
gastaba  pulgares en jadeos concéntricos,
me soltaba la boca cada vez que podía.
Vos escondías los sudores entre los sucedidos
del libro de historia de Ibañez,
mantenías la piel  cautiva repitiendo
je suis, tu es, il est.


Las dos teníamos trece años
y soñábamos con haber nacido en la época de Los Beatles. 

Yo tenía quinientas maneras de morirme
y vos,
quinientas maneras de resucitar cada mañana.
Nos había tocado encontrarnos
porque sí,
porque todo. 

Las dos teníamos trece años
y nos queríamos tanto.




Del poemario "Pretty in pink" (2016)